La verdad es que la granujilla pega cada salto...
En la foto creo que saltó directamente de la silla a la puerta, y otras veces, lo ha hecho desde el radiador a la puerta. Lo gracioso es oirla con ese maullidín lastimero para que la ayudes a bajar. Y yo, que soy como el merengue :P , me cojo la silla para bajarla y en lugar de reñirla un poco para que deje de subirse, me la como a besossssssss ;D
El cuadro del gato negro lo compramos en París. Andaba detrás de él.

Tu lámina también está bien chula