es muy importante pensárselo bien, a veces las ganas nos pueden pero hay que pensar:
1) si vamos a tener tiempo para dedicarle y que no esté demasiado tiempo solo en casa.
2) que en el sitio que vivimos es apto para que vivan ells y no traerá problemas con los posibles caseros, vecinos, compañeros de piso, etc.
3) que seamos solventes para pagar comida, veterinario, esterilización, accesorios, etc.
4) No olvidar que una mascota es un amigo, pero para mucho tiempo: 10, 15, hasta 20 años.
5) que tengamos un sitio o alguien para cuando tengamos que ir de vacaciones y debamos dejar a nuestro gato o perro al cuidado de alguien, o estar dispuesto a hacer un sacrificio y quedarse sino hay alternativa.
es dificil dejar la idea una vez que nos habíamos entusiasmado, yo estuve 2 años sin poder adoptar porque vivía en un piso compartido, no tenía dinero suficiente, ni familiares cerca, y me moría de ganas pero hubo que esperar, pero la vida cambia y aunque determinado momento no sea propicio, en un futuro podría serlo, no hay que dejarse llevar por el impulso en estas cosas e intentar ser responsable.
Luego, es algo maravilloso, no siempre fácil, pero lo que un gato o un perro que sabe lo que es pasar soledad, hambre y abandono te da, no lo cambias por nada del mundo mundial!!!!
