Hola, soy nueva en este foro, por lo que me presento. Me llamo Anna y tengo la suerte de compartir piso con mis 3 Reyes Magos toooooooooooodo el año

Y es que mis 3 nenes da la casualidad que son : Blacky de 15 años (negrito, con un triangulito blanquito chiquitín en la barriguita), Blanca de 14 años (como su nombre indica, toda blanca, con un ojo azul y otro amarillo) y Leo de 9 añitos (mi rubiales, un gatazo enorme blanco y rubio que... está mal reconocerlo, pero es mi perdición gatuna! lo adoro!).
De hecho, a pesar de que Leo sea mi consentido (en privado, para no despertar celos), adoro a los 3, que son tan distintos como la noche y el día.
Blacky lo recogí de la calle, un 1 de diciembre, estando pobrecico maullando como un loco encima del capó de un coche. En la tienda de enfrente me comentaron que estaba desde que abrieron ese día en el hueco de un árbol y un chico lo puso sobre el coche para que alguien lo viera y lo recogiera, o para que no le atropellara un coche. El hecho es que me lo llevé en brazos, el tío maullando como un loco, pero acurrucao en mis brazos. Y... se quedó en casa, claro. Con el tiempo sigue siendo igual de "hablador" (maulla por tó, es un parlanchín) y de bobo (con todo el cariño del mundo digo esto último! pero es que... yo sé de qué hablo xD)
Blanca la encontró mi madre en la calle (curiosamente muy cerca de donde encontré yo a blacky, pero más de un año después), metidita en una caja de cartón enfrente de una tienda de animales. La chavala ya estaba a punto de escapar cuando mi madre la vió. Debía tener casi 1 año. Pa casa.... y sigue áquí, por supuesto. De carácter dócil y hasta a veces empalagoso, es toda una milady, femenina, suave y con glamour que con la edad va ganando belleza, si cabe.
Y por último Leo, que llegó a mis manos siendo un bebé, con los ojitos apenas abiertos, en San Fermín xD. Su madre era una gata rural, asilvestrada que era alimentada por un familiar (se dedicaba a alimentar todos los gatos de su zona, una urbanización de fuera de Barcelona). Este familiar dejó 2 crías a la madre, pero ésta los aborreció. Recibí una llamada de esta persona diciéndome que uno de ellos había muerto, y que qué hacía con el otro. Pos qué iba a hacer? Pos me lo llevaba a casa, claro! Nada más llegar a casa, me dediqué a quitarle todas las pulguitas de su diminuto cuerpo. Y hala, biberón arriba, biberón abajo, masajes en la tripita, etc. Así ha salío el condenao, un mastodonte de gato. Su carácter es más.... felino. Comparando con los otros, es más salvajete, pero con la edad es más fácil tratarlo. El otro día hasta conseguí cortarle las uñas!!
Uffff me alargué un montón!! Pero es que cuando hablo de mis niños.... no paro! Vaya presentación! En fin, que cada uno tiene una historia detrás, y delante

Y si me soltara más, no sé cuándo pararía.
Vale, que ya paro. Un saludo y nos vemos por el foro!!
