Te puedo contar que una de mis gatas tuvo el mismo problema después de ser esterilizada.
Engordó tanto, que su panza casi tocaba el suelo,
El veterinario aconsejó hacerle una especie de liposucción, pero no tuvo los mejores resultados.
Parece que el vete. no tenía mucha experiencia en eso y se le infectó la zona operada. Mi pobre gatita estuvo en curaciones cerca de tres meses, afortunadamente todo se fue normalizando y no se veía tan gorda.
Tuve que cambiarle la alimentación, ella comía aparte de comida seca, hígado de pollo y comida enlatada, la cual suspendí.
Hoy su vida es más normal, ahora come pienso y un poco de atún.
Nunca aceptó la comida light... simplemente la miró y se dio la media vuelta,
el desprecio fue atroz...
Ante cualquier operación para tu gatita, es aconsejable averiguar si el veterinario tiene experiencia en lo que pretende hacer, así no la harás sufrir
y de paso evitarás tener un enorme problema encima.
Saludos,que estén muy bien...
