Y aquí el cambio de mi otra diosa, la cariñosa de Minerva... mirad que cabezoncita tenía de chica, jeje, jeje...
Y bueno, así está ahora, su caracter ha sido casi siempre el mismo desde que llegó, no como Medea que ahora está más tranquila que nunca. Minerva no ha perdido su carita de confiada y de buena...