Re: Anécdotas veterinarias AJAJAJAJA!!!! Ximi, no puedo dejar de imaginarme la escena, pobreta!! qué mal debiste de pasarlo en bowlings y con Iñaki dando tumbos por ahi, parece una peli de los hermanos Marx.
A mi me pasó, cuando era enana, que llevamos a Diana, la perra de mis padres al vete porque estaba algo malita de norecuerdoqué. Era verano y el vete tenía el aire acondicionado estropeado, el caso es que fue a pincharle antibiótico a la perra y esta estaba un poco hasta las orejas de tanto meneo, tenía calor y estaba nerviosa y agobiada, así que le dio un morrazo en la mano y al vete le salió disparada la jeringuilla con el antibiótico que fue, volando a clavarse graciosamente en uno de mis enanos pies con sandalias (llevaba un 35 de calzado, lo sé porque nunca me crecieron los pies y es el mismo número que llevo ahora).
El caso es que se me quedaron mirando mi madre y el vete como esperando a verme llorar pero yo no podía dejar de descojonarme porque me hizo mucha gracia la situación (y porque no me dan miedo las agujas). Es que vi sobrevolar a la jeringuilla por la estancia y desde el despegue ya sabía que se me iba a clavar en el pie, pero por alguna extraña razón no me moví, por eso me hizo gracia, por lo gilipollesco de mi reacción.
Y creo que es la anécdota más graciosa que me ha pasado en un vete, pero la de Ximi me supera... |