Lo de morder es algo innato de los peludos

. Con Pelos utilizaba un truco, no se le quito el gusto por el muerdo jamas, para evitar males mayores. Cuando atacaba la mano la extendia totalmente y le colocaba la palma delante de la boca esquivando sus acometidas para trincarme el canto de la mano o los dedos. Le fustraba

porque no podia clavar los colmillos y al final decidia que la pelotita era mas mordible.
Eso si al final aparecio un efecto secundario cuando creció. Me agarraba con las patas delanteras la muñeca mientras intentaba por todos los medios morderme la palma y con las traseras me pataleaba el brazo. Menos mal que nunca sacaba las garritas.
