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Usuario habitual
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Re: los q mas he amado
La primera perra que tuve fue Poppy, una mil leches más mala que Caín, tan mordedora que me dejó las manos con cicatrices eternas. Y no era una PPP ni por estar en la puta lista ni por tamaño, como un Cocker de altura.
El Segundo, nuestro primer adoptado, recogido de la calle con mil heridas, con un terror ciego a las escobas, las cachabas y cualquier cosa con pinta de "atizar", se le quitó el miedo. Ese era Tom, un foxterrier más listo que el hambre, pendenciero con los perros, un golfo que le gustaba ir y venir solo. Mi Tom murió con 20 años, mi fiel amigo de adolescencia se fue siendo my muy mayor.
Still, un cruce de pastor alemán, duró poquito, pero tengo un recuerdo de él indeleble. Una displaxia muy severa de cadera fue su final.
Enzo, un cruce de Alaska Malamute, me lo robaron teniendo 9 meses, jamás supe más de él. Era una maravilla como venía hacia ti moviendo la cabezota. Era un amor, pero una pesadilla con los perros.
Truska, un cruce de Dogo Alemán, murió de viejecita, pero la adoptamos ya adulta, fiel guardiana y gran amante de los niños a los que quería como a sus cachorros, loca, juguetona, con un miedo atroz a las tormentas, era capaz de arrancar las tapas de los arcones para meterse dentro y si no podía se escapaba para entrar en las casas de los vecinos. No le gustaba la gente, sólo nosotros, pero jamás mordió a nadie.
Y los más importantes para mí, los que siempre siguen conmigo, a los que a veces "escucho" a mi lado.
Tizón, un Schnauzer Gigante, cuando regresaba a casa tenía que subirme encima de una mesa paa que Tizón no me tirase al suelo de la fuerza bruta que tenía. Era el perro relojero, me llevaba y me recogía een la parada del bus cuando iba y venía de clase, mi fiel amigo, mi gran compañero, con una brutal muerte indigna de nadie. Mi perro.
Rocco, un híbrido de PA y lobo ibérico, me lo regaló el dueño de un zoológico proteccionista (curan a los animales salvajes y los devuelven a su medio ambiente siempre que eso sea posible), fue el fruto de los amoríos de la perra del recinto y uno de los lobos. Era una maravilla de perro que te hablaba auyándote, con el color de un PA oscuro pero con toda la morfología de su padre, hocico corto, orejas cortas, ojos amarillos, enorme alzada. Compañero infatigable de correrías, él y Tizón me acompañaron durante mi infancia y adolescencia, jamás nos separamos nunca, hasta su muerte. Tizón porque lo asesinaron y Rocco con 10 años. Rocco se despidió de mí la noche que se murió. Sigue junto a Tizón, los dos, mis perros, siguen conmigo.
Bolo, Bolo es un Schnauzer miniatura, aún sigue con vida y sigue luchando, tiene 13 años para 14, continuará dando mucha guerra. Es y ha sido siempre un perro duro, serio, rutón y mordedor de otros perros, un simpático amiguito que de pequeño sólo tiene el tamaño. Pero me da mucha pena el ver lo que es y recordar lo que ha sido, está muy viejín mi ancianito y sé que sólo le quedan un par de añitos, por eso le pongo en este post, porque no quiero que pase al olvido jamás.
A mí los perros me gustan grandes, me gustan todos, siento predilección por los Schnauzer y los "alobados", se lo debo a Roco y a Tizón.
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Si te preguntan por mí, diles siempre que no estoy
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