Quería compartir mi gran experiencia adoptando, y por eso, resumiré mi historia...
Toda mi vida he vivido con animales, son mi gran pasión. En ellos encuentro muchas cualidades que no veo en algunas personas.
Antes de venirme a vivir a Avila hace un año, en casa de mis padres viviamos con Chiki, un tigre en miniatura con muy mala leche que ya tiene quince años y medio. Y con Chester que ahora le tengo con custodia compartida, a temporadas aquí y a temporadas en Miranda. Si me lo trajera aquí para siempre a mi madre le daría un pampurrio...
A los 3 meses de vivir aquí adoptamos a Katy, y a los dos meses queríamos darle un compañer@ de juegos para que no se sintiera sola cuando no estamos en casa, y como no eramos capaces de decidirnos entre dos gatinas, pues le hicimos caso al corazón y adoptamos a las dos: Mina e Isis.
La adaptación no fue fácil porque katy, como buena siamesa que es ella, es muy territorial y no quería compartir sus mimos con nadie. Pero en muy poco tiempo la cosa se calmó y cada día que pasa me alegro más de haberlas adoptado a todas.
Y para terminar quería animar a todo el mundo a adoptar. Es una experiencia única que te enriquece como persona, y además los animales que lo han pasado mal, luego son los más agradecidos.
Un amigo no se compra... adóptalo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡