Mi perrín, mi Bolo, mi compañero, mi amigo gris.
Bolo fue recogido por nosotros de una casa en la que era el juguete de unos niños, en 1995 entró Bolo en mi vida. Bolo siempre ha tenido miedo a los niños, después de pasar su infancia rodeado de gritos, de empujones, de tirones de orejas, de tirones de pelo... Bolo quedó traumatizado por una parte representativa de lo que no tiene que hacer un niño con un perro.
Cuando llegó a casa, ya estaba con su añito cumplido, por lo que suponemos que tendrá 14 años, aunque yo siempre digo uno menos, al fin y al cabo lleva el tiempo que digo con nosotros, mi viejín.
Cuando me independicé Bolo se quedó en casa de mis padres, pero pasando largas temporadas conmigo, ellos tienenuna perrina y al menos dos veces al año se pasa Bolo conmigo de dos a tres meses, siempre le hecho de menos cuando no está. Pero esta última semana he visto a Bolo más viejo de lo que él es, su dentadura llena de sarro le impedía comer bien, así que le llevé a mis veterinarios. Conclusión, Bolo tiene artrosis, un soplo en el corazón, un tumor anal, otros dos tumorcines de piel, y la boca plagadita de tumores también. El vete me dijo que pese a todo, Bolo puede vivir otro par de añines más y decidimos dejar que la naturaleza sea la que decida, pero que de momento le ponemos tratamiento, pastillas para el corazón, para la artrosis, para la boquina y un protector estomacal. Corría prisa de todas formas curarle esa boca, así que pusimos fecha y hora para su operación (el tumor anal es interno, no le produce dolor ni le molesta por lo que descartamos la extirpación porque esta operación sí podría ser peligrosa por futuras complicaciones postoperatorias). Hoy Bolo se operaba, junto a mi gatina Tormenta (esterilización) de sus tumores bucales y ya de paso una limpieza de dientes.
Bolo ya está en casa, un poco mareado, ahora calentito, tambaleante, viejín, mayor, pero muy, muy, muy querido por todos nosotros.
Suerte mi pequeñín!