Hola a todos...me alegra haber encontrado este hilo porque tenía muchas ganas de contar como llegó Ulises a mi vida.
Hace unos 4 meses, en el mes de noviembre, una tarde noche muy fria, oimos un gato llorar en el garaje, no lo veiamos, no paraba de llorar y llorar pero era imposible que nos acercaramos, tenia tanto miedo que se escondía, después de mirar debajo de todos los coches, decidimos desistir porque era imposible cogerlo.
Al ratito, empezó a maullar en el patio del edificio, ahí ví que era pequeñito, delgadito, pero en cuanto salí a cogerlo salió corriendo...tenía una pata rota.
A las cuatro de la mañana, estaba debajo de un coche justo debajo de mi ventana, no paraba de llorar, hacia muchisimo frio, una humedad horrible, no podía dejarlo allí, no podía, me puse un abrigo y lo consegui coger, practicamente se me hecho en los brazos. Cojeaba de la pata trasera izquierda, le dolia muchisimo, y pasé la noche con él, en mi regazo, porque estaba temblando de frío, al día siguiente lo llevé a mi veterinaria, que me dijo que tenía el femur fracturado, que era un siames de raza y tenía alrededor de dos meses, algún indeseable lo abandonaría porque tenía la pata rota...la única solución era operarlo, volversela a "romper" y que soldara bien, ya que se le habia hecho callo por soldarle mal, decidi no operarlo, me daba igual un gato cojo, ya era mio, era mi bebe, era para mi, Dios lo habia puesto ahí para mi, a partir de ahí empezo una relación estrechisima entre nosotros, le daba leche cada tres horas, se dormia en mi regazo, le enseñé a hacer sus cosas en el cajon, era, es, listisimo...aprendio tan rápido.
Hoy, cuatro meses despues, anda perfectamente, corre,salta como un loco y nadie diria que se iba a quedar cojo de por vida. Está sanisimo, es lo mejor que me ha pasado hasta ahora, y nunca, jamas en la vida me arrepentiré de haberlo recogido de la calle. Es mi vida, mi alegría y gracias a él sonrio muchisimo más.