| Moderador Global | Re: Porque los gatos necesitan sus uñas 6.2. Cobertores
Es alucinante con qué frecuencia se pasa por alto esta técnica
increíblemente efectiva y de bajo coste. Cubre los muebles para que el gatito
no pueda arañarlos. Es casi demasiado fácil. Yo puse una jarapa/alfombra vieja sobre el sofá, queda menos feo y es útil. Los que podáis ponerlo, he oído que los gatos odian rascar sobre papel de aluminio, no sé si será verdad. Pero lo de poner algo pegajoso, como cinta adhesiva de doble cara, seguro que no les gusta nada de nada. (nota de la traductora) Salva Sofás Los Salva Sofás son protectores de plástico duro transparente para tus sofás o sillas. Los Salva Sofás tienen una parte que va debajo del mueble y queda sujeta por el propio peso del mismo, así que no hay grapas ni velcro ni nada parecido. El plástico protege los muebles y los Salva Sofás son discretos, casi invisibles. Cortar las uñas Cortar la punta de las uñas de los gatos elimina el borde afilado, reduciendo enormemente cualquier daño por arañazos, pero permitiendo que el gato siga siendo un gato. Los gatitos se acostumbran a que les corten las uñas con bastante facilidad. Con los gatos adultos, hay que trabajar un poco para conseguirlo. La mayoría de las tiendas de animales venden tenacillas cortauñas especiales para gatos. Varios libros y páginas en internet contienen instrucciones detalladas acerca de cómo cortar las uñas a un gato; léelas antes de intentarlo en casa. También puedes delegar la tarea en el veterinario o peluquero felino. 6.5. SoftPaws ® Se trata de otro gran producto, y me gustaría que toda clínica veterinaria del país mostrara sus folletos en un lugar privilegiado de la recepción. Los SoftPaws son cobertores de vinilo que encajan sobre las uñas del gato. Duran unas 4-6 semanas, y son sencillos de sustituir. Salvan a miles de gatos cada año de ser desungulados, y además son bonitos. Disuasión Convierte el sofá, el armario y tus brazos en superficies desagradables de arañar, desde el punto de vista de tu gato. No se debe recurrir únicamente a la disuasión como estrategia para manejar el problema de las uñas. Debe combinarse con la acomodación. El punto principal de la estrategia ha de ser adecuar las necesidades de rascado del gato, no inhibirlas. No todas las tácticas disuasorias funcionan con todos los gatos. Un gato puede sobresaltarse con una pistola de agua, otro puede ignorarla, y otro puede quedar traumatizado por ella. Si pruebas una táctica disuasoria y no es efectiva o asusta al gato, no la uses. Asegúrate de que tu gato asocia la táctica disuasoria con la acción de arañar, no contigo. Si se da cuenta de que eres tú el que le está salpicando con agua, puede cogerte miedo o enfadarse contigo; y no es eso lo que quieres. Sé coherente. Si no quieres que tu gato arañe el sofá, no le des señales contradictorias, permitiéndole arañarlo a veces. Algunas tácticas disuasorias incluyen: pistolas de agua, Sticky Paws (cintas adhesivas anchas de doble cara), decir “no” en tu tono moderadamente alto de “eres un gato malo”, dar palmadas, y el truco de las “monedas en la lata de refresco” (llena una lata de refresco vacía con monedas, ciérrala con cinta adhesiva, y coloca la lata precariamente en el borde del sofá; cuando el gatito salte al sofá, la lata caerá al suelo, haciendo un ruido fuerte). Jugar con sentido común No utilices tu mano como un juguete; estarás enviándole un mensaje confuso a tu gato e invitándole a arañarte. Utiliza juguetes que permitan que el gato los arañe con todas sus ganas..., pero a una distancia prudencial de ti. Si tienes un gato que usa sus uñas para jugar, Anita Frazier recomienda lo siguiente: “Quédate quieto y relajado, desengánchate las uñas empujando las patas hacia delante, nunca tires. Inmediatamente después, llévate al [gato] culpable lejos de ti de forma amable pero firme, dirigiéndole palabras de profunda decepción. No te pongas nervioso en modo alguno ni alces la voz; debes amortiguar en todo lo posible tus muestras de emoción. Ignora ahora al gato al menos durante tres minutos.” (De The New Natural Cat.) [Nota del Editor: Este acercamiento puede parecer simplista, pero yo lo utilicé con éxito para enseñar a Harlequin a no usar las uñas al jugar, cosa que su anterior dueño aparentemente sí le había permitido; quizás esa fuera una de las razones por las que acabó en un refugio.] Tolerancia La tolerancia es, de hecho, parte de la estrategia humana para manejar el problema de las uñas. Hay que ser realista acerca del hecho de vivir con un animal. Tu gato toma decisiones y comete errores, tiene cambios de humor, reacciona al miedo o cuando percibe un peligro, se pone nervioso. Igual que cualquier persona. A veces es caprichoso, eso es parte de su encanto. Tiene una necesidad inalienable de arañar; no puede evitarlo. Acepta como hecho inevitable que tu gato a veces arañe “fuera de sus límites”. Nunca le desfigures permanentemente por hacer eso. Comprende los motivos de tu gato para usar las uñas. Aplica remedios humanos y razonables para las infracciones de rascado. Sé compasivo. Permítele conservar sus dedos. Parte de la responsabilidad de ser buen cuidador de tu gato es ser tolerante con sus comportamientos innatos y naturales.
Última edición por dreidre; 14-abr-2008 a las 02:01.
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