Fran, no cedas, se las apañará en nada y menos, aguanta el tirón, que se que es difícil, pero lo conseguirás.
Mira, Talma era un poema con el collar, le falta una pata y su equilibrio deja a veces mucho que desear... pero se las arreglaba de maravilla.
Pon el comedero un poco elevado del suelo, dale latitas de tu mano y déjala tranquila. A ratos, le quitas el collar y le masajeas el cuello, y ojo con Iduna, no le vaya a dar una sesión de lavao... Cuando no estes en casa, mejor la aislas.
Dale un mimin de nuestra parte a la nueva señorita de la familia, y un beso de la tita Jonesy.
(Si nos necesitas, aunque sea para desahogarte, peganos un chillío

)