| Moderador Global | Txundarata ayer había empezado a escribir un post sobre Txunda, pero le di a alguna tecla rara, se eliminó y me fue imposible recuperarlo …asi que aquí os pongo unos “recortes” de sus primeros días en casa: La adopción de Txundarata fue larga. Empezó a mediados de Julio y acabó a finales de septiembre, debido a su operación, ya que su mami de acogida no quería, y con razón, que la pobre se estresara demasiado con tanto cambio en su vida. Así que, el 28 de setiembre, 10 días después de la operación, fuimos a buscarla Mikel y yo, muy emocionados porque llevábamos mucho tiempo esperándola. Rocío, su mami de acogida, lloraba todo el rato, tanto que me dio pena llevármela, la verdad que la ha cuidado mejor que nadie, con decir que me entregó hasta los dientitos de leche pegados a una cartulina azul!!! Pero bueno, ella tiene más gatos de acogida y le tenía que hacer sitio a otro, y le dije que cuando quisiera, puede venir a mi casa a verla, bueno, no sabía qué mas decirle para que no se sintiera triste. Bueno, al llegar la casa, hubo presentación, pero sólo duró unos segundos. Luego, las hermanas mayores se fueron a la zona de las habitaciones, pasillo y baño, y Txundarata se quedó en el salón, cocina, recibidor y balcón (debidamente cubierto con una rejilla metálica, no quiero gatos voladores), creo que la enana salió ganando! Estaba bastante acojonada, se escondía en los sitios mas difíciles de cogerla, pero poco a poco se le fue pasando la timidez. Estos son nuestros respectivos diarios: Día 1: Diario de Ximena: "ya está la niña en casita, todavia está un poco asustada, al principio se instaló en un rincón del salón y no se meneaba de ahí, la he estado acariciando y hablando y estaba más tranquilina, luego ha estado un ratito en el regazo de Mikel como una reina. Ya hemos hecho unas mini presentaciones pero con el transportín de por medio...Farlo pasó un poco de ella, la miró un poco y luego vino hacia mi a pedirme comida, como siempre ...la gordis no le bufó ni nada, pero Negu está super intrigada, pero no me arriesgo todavía porque movía un poco la cola y bufaba. Ahora está debajo del sillón, no la quiero agobiar y esperaré a que se acostumbre a los nuevos sonidos y olores. Pobrecilla, es un poco duro verla así, pero supongo que con unos días se le va a pasar. ” |