Respuesta: cuentame.... Hola!!
Mis dos niñas ya os he contado como llegaron a nosotros, las adoptamos y eran las dos únicas supervivientes de la camada. Pero me gustaría contaros la historia de un gatito que tuvieron mis padres que fue de lo más simpática. Un día llegó mi padre a la oficina y se encontró a todos los compañeros en el pasillo agitados. Le dicen que hay un gato enorme en un despacho y que se ve muy agresivo y no se atreven a entrar. Mi padre va a mirar y se encuentra con un pelirrojo igualito a uno que teníamos que se acababa de morir, se acerca a el y el gato le salta a los brazos. Lo tuvo a su lado toda la mañana, dándole de comer y beber para flipe que todos los compañeros. Cuando se fue lo metio en el maletero del coche, porque no tenía trasportín y tenía miedo de como podría reaccionar al verse en el vehículo y claro, se puso loco, empezó a golpearse con todo y no paraba de maullar. Mi padre paró y abrió el maletero temiendose lo peor, que iba a salir el gato disparado y no lo vería más. Pero este se metió en el interior del coche, se acostó en el asiento del copiloto y allí quedó de lo más tranquilo hasta llegar a casa. Se puede decir que Coki (así se llamaba) escogió claramente con quien quería vivir. |