Respuesta: Oda al rascador. ¡Oh rascador! te compré entusiasmada
pensando que los gatos
te utilizarían, al menos, un rato
pero ¡qué sorpresa!¡qué desilusión!
cuando vi que de los bichacos
no llamas su atención
Pobre sofá, triste y amargado
menos mal que es de alquiler
y no lo hemos pagado.
Un rascador tendré que comprar
nuevo, bonito y actual
moderno e informal
para que mi adorado sofá
que tanto descanso nos da
pueda él también descansar
y mis gatitos puedan jugar
saltar y brincar
y sus temidas uñas...
afilar
Vale, estudio filología pero yo soy más de sintaxis ajajjaa |