A estas pitufas les encanta jugar con todo: con los juguetes tan chulos que les compramos se lo pasan pipa, pero también juegan con cualquier cosilla que encuentran por ahí.
Sin ir más lejos, hace dos días, estaba preparando yo una ensalada cuando se me cayó al suelo un tomate cherry, de esos tan chiquitinos. Pues ya se lió la Katy a jugar como loca, cogiendo el tomate y tirándole por el aire, y ella a la vez saltando para cogerlo. Al momento, por el ruido que hacía, llegaron sus dos tatas a mirar que se estaba cociendo (típica curiosidad gatuna) :P , y allí que se liaron a jugar las tres como locas con el tomate por toda la casa. Daba risa verlas