Jajajajajajaja que bueno lo de Victoria!!



Yo no soy mucho de hacer bromas, pero de vez en cuando lio alguna.
Recuerdo una vez que llamé a casa a mi abuela. Está un poco sorda y no me conoció, así que cambié la voz y le dije que le había correspondido un crucero por haber comprado unos libros (que había adquirido hacia poco). Le explique un poco como sería el crucero, y que en breve recibiría en casa documentación al respecto, que era para 4 personas y debía ir eligiendo a sus acompañantes jajajajajaja La pobre se pasó toda la tarde emocionadisima y pensando a quien iba a invitar, hasta que a la noche llegue a casa y ya no pude contenerme la risa. Desde entonces estoy desheredada.
Cuando mi hermano era pequeño, mis padres se marcharon un día temprano a hacer papeleos y me dejaron a cuidado del peque (le saco 8 años). Cuando se despertó, empezó a preguntarme donde estaban aita y ama, y que quería estar con ellos y que quería ir a buscarlos, ... en plan petardo total. No había forma de callarlo, así que me puse seria y le dije que iba a estropearles la sorpresa, pero que habían ido a comprar un perrito ... es la broma más cruél que he hecho en mi vida, me echaron una bronca mis padres de aúpa y mi hermano todavía hoy (tiene 21 años) me la recuerda mientras me llama mentirosa asquerosa
La última fué a mi marido. En su trabajo tiene que hacer guardias de fin de semana de vez en cuando, y en la primera guardia que tenía, justo cuando faltaba media hora para terminar la jornada le pedí a mi padre que le llamara. Yo me hice la sueca, y cuando le vi venir, cagandose en el cliente que le hacía ir hasta Elantxobe (un pueblo que queda a más de una hora de casa) a las 7 de la tarde, casi me meo de la risa. Desde entonces, tengo que aguantar que cada vez que me llama desde el teléfono de la empresa (tiene numero oculto), me intente colar alguna.