Bueno, pues ahí van dos fotillos de mi pequeño.
En la primera llevaba una semana en casa. Estaba heco polvo, lleno de hongos, parásitos internos, costras de heriditas al lado de la nariz y en las garras, peloncete y con los ojos tristes. Aún así se hizo con la casa enseguida, era de lo más cotilla (lo sigue siendo) y valiente, y se metía en cualquier hueco, persiguiéndome a todas partes. Tendría un mesecillo o poco más:
La segunda es de hace unas semanas y ya está reguapo. Sale haciendo lo que más le gusta: mordisquear, es que es un rebelde!
