Estos pequeños han tenido una suerte tremenda, han tenido y tienen la oportunidad de vivir en las mejores condiciones, sin duda.
Seguimos en la lucha, siempre, como siempre, por Alba, por sus hermanos, por Xina... por Glasé, que sigue peleando y resistiendo, recuperandose despacito.
Come muy, muy bien, Wenning de bebe y latitas Sheba de salmón, que le encantan. Aún está muy tensa, pero nosotros somos muy tercos y todos los días (con bufido por en medio) recibe su dosis de rascadita en la cabeza.
Este es su apartamento: