Cita:
Iniciado por Montes
Muchas gracias por las respuestas, aunque no son muy esperanzadoras!!!El caso es que a mi me gusta domir con Ñaño porque me da calorcito y su ronroneo me da sueño. El problema es que él además de decidir dónde quiere dormir también decide a qué horas dormir. Se pasa un buen rato mordiéndome las manos, chupándome el pelo (que manía más rara!) o saltando encima de mi cara y la mayoría de las veces salgo con alguna "herida de guerra"... Eso realmente es lo que no sé cómo controlar. Y dejarlo fuera ni hablar, no aguanto ni medio segundo oirlo llorar! Y si no le abro la puerta yo lo hace mi novio y me acusa de ser mala "madre"! jajaja Que locura de vida me espera entre los dos...
|
mira, de chiquitillos invariablemente buscan el calor, para poder mantener una temperatura corporal. de pequeños no la pueden regular. los jugueteos son muestras de curiosidad y de cariño. te puedes dar por contenta, no todos lo hacen. aguanta el chaparrón como puedas, y sobre todo intenta permanecer quieta, hasta que se harte, y se recueste y arrellane tranquilito, y como dice Borovia, cansale todo lo que puedas.
Por experiencia te lo digo.van a hacer lo que les de la gana, eso sí, se les puede enseñar y mostrar lo que nos desagrada, o nos disgusta, y ellos lo saben. Y puede ser, a mi me ha funcionado, que muestren un minimo de respeto, o de sumisión. a mi me costó poco enseñarles que la cama es para dormir, y en silencio. ya te dije arriba cual es su política en la habitación por la noche. son totalmente formales y disciplinados.
suerte, pero sobre todo...disfuta de esas excursiones a vuesta almuhada y a tu cabecita... para mí hubiera sido un placer ser merecedora de esas caricias y cariños....