Dos mejor que uno, y yo lo descubrí después de llevar Viera 4 años sola, y no sabes cuánto me arrepentí de haberla tenido solita tanto tiempo, por lo que le alegró la vida su compañero inseparable.
El tema de compartir cosas...no te imaginas lo que te puedes reir viéndolos a los dos jugando con el rascador, jugar a las carreras, al escondite.....No lo dudes, dos mejor que uno, si te decides ya verás que tengo razón. El único problema, el tema de las presentaciones, pero cuanto más peque sea el gato, creo que se adaptan antes, ésa es la experiencia que tengo. Si se acostumbra a ser hijo único, le costará más al principio aceptar ser el principe destronado.
Anímate que ya verás cómo se lo pasan los dos y tú al verlos.
Ah! y en cuanto al espacio, donde caben uno, caben dos, porque se harán inseparables y aunque no quepan en la cuna, dormirán juntitos, ya lo verás.

Esta es la primera cuna que le compré a Viera cuando era cachorrita y todavía hoy es su preferida y la de todos, aunque la exclusiva la tiene ella.