Respuesta: Glasé y sus tres milagros
Es una forma de facilitar que se habitúen a nuestra presencia, si no han sido socializados o si han sido agredidos.
Baldor también lo hace así, simplemente estamos en la misma habitación, procurando no mirarles a los ojos, con movimientos lentos, nunca bruscos, un tono de voz suave. Como la conversación llega un momento que se termina, pues coges un libro, te sientas en el suelo (o te echas, mejor) y lees en voz alta. Algo así como, "¿No quieres verme?, pues taza y media que aqui me quedo".
Con Glasé, algo parecido que con Magrat, a nuestra voz, unimos el contacto físico, suave, tranquilo. Glasé ha sufrido, mucho, mucho, física y emocionalmente, está en una jaula, dolorida, no tiene por qué aceptarnos (a saber qué le han podido hacer), pero debe socializarse o no podrá ser una gata adoptable, ese es nuestro trabajo, que se convenza de que puede ser amada por humanos.
Paciencia, tranquilidad, calma, presencia humana, contacto ligero... y tiempo, Glasé comprenderá, son mejores que nosotros.
|