Estos dos pequeños llegaron a nosotras con cuatro días de vida, más muertos que vivos. Teníamos a Amira dando de mamar a sus cuatro peques, se los presentamos y no dudó en adoptarlos.
Ella y sus hijos les han criado y educado, son los consentidos de la familia y unos mimosos de cuidao

Costó que salieran adelante, se temió por la vida de Zipi, fueron malos momentos, pero con ganas, lucha y dedicación, se han convertido en dos peligrosísisisisimos delincuentes que esperan un hogar definitivo.
Este es Zape
Este es Zipi, con esa cara de bueno, no veáis las que lía
