Esos tíos, que se den una vueltecilla por la tienda con Carácter...
Y gracias, aunque personalmente no te podré entregar a Iduna, ya me toca demasiadas veces y de la última quedé chunga (mi Coco, mi niño, mi sol, mi cojito), se va con todo mi amor y con todos mis mejores deseos de felicidad, para ella y para la valiente Laya.
De ella me despediré el lunes por la tarde, ella, mi hija y yo, a solas, la entregaré en la clínica y no quiero verla más, va a ser feliz, Fran, estoy segura. Gracias.
Estamos y estaremos siempre pendientes de ti, puedes llamarnos, consultar, apoyarte siempre que lo necesites, los primeros días serán difíciles. Paciencia y sentido común.
(Iduna, mi princesina macarra, más dulce que todo, toda ojos, toda valor y toda amor, ¡¡qué suertaza has tenido!!)