El periodo de adaptación a los humanos.
A veces cuando se adopta a un gato resulta que ya tenemos otro veterano en casa, conviene tomar medidas para que el encuentro entre ambos sea lo menos traumático posible. De esto ya se ha hablado largo y tendido, pero de lo que no se ha hablado es de la adaptación del gato al ser humano que será su compañero el resto de su vida.
Por desgracia no todos los gatos que salen adoptados son gatos “fáciles”, pueden venir traumatizados por malas experiencias que les dicen que ese ser de dos patas es ante todo su enemigo y que quiere hacerle daño. En nuestra mano está el convencer al felino de que nosotros o le vamos a causar mal alguno, que somos sus amigos y que lo vamos a cuidar y querer mucho.
Conviene aislarlo en una habitación que tenga nuestro olor, puede ser nuestro cuarto, donde pasemos más rato, cualquier lugar de donde no pueda escapar pero sí refugiarse a mirarnos si le apetece. Nunca forzaremos al gato a cogerlo en brazos, no ven ese abrazo como un acto de amor, no de momento, lo que sienten es que están atrapados, que no se pueden mover y que la boca del humano está demasiado cerca y puede morder. Recomiendo que nos sentemos en el suelo, con las manos visibles, evitando el contacto visual con el gato y que cuando el gato se haya acostumbrado a nuestra presencia entonces pasemos al plan de ataque. Mirar a los ojos pero intentando poner una mirada amistosa, ellos lo captan todo, son esponjas de emociones, tus ojos le harán ver que no tienen intención de dañarlo, que puede seguir tranquilo en su rincón observándote. Háblale, dile cosas bonitas, hazlo en un tono simpático, que invite a la amistad, no sientas pena por mucho que sepas lo mal que lo ha pasado en su vida anterior, o le pondrá en alerta de que algo pasa. Chantajéalo con jamón dulce, pavo, atún, latita, etc, que le ofrecerás extendiendo la mano sin moverte del sitio. Es posible que incluso así no se mueva, no lo fuerces, que decida él cuando acercarse. Invítale al juego, un plumero, una cuerdecita con un cascabel, algo que le llame la atención, si el gato es joven, caerá rendido a la tentación, si es adulto al menos habrás captado su atención y él sabrá que quieres hacerte su amigo.
Este proceso puede variar dependiendo del gato, pero entre tres días y una semana, el gato más difícil se habrá acostumbrado a ti y se estará restregando en tus piernas para que le dejes explorar su nuevo territorio. Es entonces cuando los demás miembros de la familia humana pueden ir pasando a conocer al gato, de uno en uno y siempre acompañados por ti, que te vea el gato abrazar y querer a los tuyos, al fin y al cabo tú eres para él el/la jefe de la “colonia”, aunque no lo creas en realidad tú le has dejado quedarse en tu territorio, ahora le toca adaptarse y conocer al resto de la “colonia”. Aquí ya no es necesario todo el proceso de adaptación, basta con que el gato los vea y note que hay cariño entre vosotros. Advertir al resto de la familia que no hay que tocar al gato hasta que él lo pida, que lo hará, sólo vosotros tenéis ese privilegio (si va en el carácter del gato), ya que habéis pasado por un proceso de adaptación distinto a los demás. Y con esto es suficiente, no hay más que respetar al animal, respetar su carácter.
Os deseo una feliz adaptación de vosotros a él y de él a vosotros.
Consejos de Carácter Felino.