¡Pobre Glasse! que mal lo ha tenido que pasar

Menos mal que ahora ya está en buenas manos y nadie como vosotros para saber lo que necesita, paciencia, paciencia, pacienda y millones de palabras suaves, piropos y premios de latita rica

¡Ojalá supere ese miedo y disfrute de la buena vida que le va a tocar vivir a partir de ahora!