Bueno chicos, os voy a contar como le fue a mi gata la cagona esta semana de vacaciones.
La ida fue dentro de lo que cabe bien, todo el rato maullando multiplicado por mil, en mis rodillas (el transportin lo descartamos pensando que igual se mareaba, pero no es el transportin, seguid leyendo, jejej). Cuando llegamos al destino, entro en la casa agachada, cuerpo a tierra, debia ser por si la disparaban. Se metio debajo de la cama y ahi se quedó un par de horitas. Foto demostrativa: (no hagais caso a las fechas de las fotos, me hice la picha un lio, hasta que di como se modificaba la fecha, en fin.)

Entre cheiro y cheiro, salió de la cama y empezó a buscar sitios para dormir, estaba como asustada, cualquier ruido la sobresaltaba, y así toda la semana, la dejabamos dormir en sus sitios preferidos, por lo menos no se estresaba. Fotos demostrativas:
El Escritorio
El Sofá
El Armario

Mas o menos estaba normal, pero hasta que aterrizamos de nuevo en Vigo, no volví a verla como siempre.
El trayecto de vuelta fue peor. Se cagó por ella literalmente. No paraba. Esta vez ibamos las dos detrás, con una mantita, para ver si al estar acostada se tranquilizaba y no maullaba tanto, pero no hubo manera. En un frenazo un poco brusco, la tia ya no pudo mas y ala! a tomar por saco. Total que tuvimos que parar donde pudimos, limpiarla (benditas toallitas), pero imaginaros el mal trago. Tuve que meterla en el transportin el resto del camino, porque hasta las orejas de mierd... en fin, una odisea. Solo pensar en que para la semana que viene otra vez la misma historia.. me dan ganas de quedarme sin vacaciones, la verdad. ESta mañana ya fui al vet. a que me diera una pastillita relajante o algo parecido, y me dio una que dice que es la que suelen tomar los animalitos que viajan en avion o para un viaje por carretera largo. En fin. Tendré que doparla, por su bien y por el mio, jejejje. Ya os contaré.