Re: La primera semana de las rubias 3 Yo los mimos los dejo para después, que no los asocie con el colirio. Saco el colirio de la nevera, dejo que se caliente un rato, pillo a Bídoc por sorpresa, se lo pongo lo mas rápido que me deja, la suelto, y guardo el colirio de nuevo en la nevera. Entonces pillo a Bídoc todavía molesta por las indignidades a que se ve sometida, con suavidad, y le toca ración doble de mimos y quizás alguna chuchería.
Los primeros días si que costaba, Bídoc se apartaba de mi a menos que estuviera en la cama, pero ahora ya hace como si nada, solo suelta un maullidito para que conste en acta que se opone a tales manipulaciones. |