¡Pedazo de casa que tiene tu hurona! Bufff, la mía, pobrecita, se tiene que conformar con la tercera parte. Pero no se queja

(aunque en cuanto puede se va a dormir al armario o al sofá, la muy lista!).
Oye, ¿has conseguido que haga sus necesidades dentro de la jaula? Yo ya lo doy como una batalla perdida. Pero no me quejo. Al revés, porque es una bichita tan divertida y cariñosa...