Que bonitas son.
A mí me encantaría tener otro gatito, pero entre que mi apartamento es muy pequeño, y que mi gato zurraba a su madre por celos (por eso me lo regalaron), pues me lo he quitado de la cabeza. Aunque viendo lo buenazo que es en mi casa, no sé si será una excusa que puso la anterior dueña para regalarlo...
