Una comprensión de que es lo que el gatito busca para un área de baño deseable, revela preferencias que no están muy alejadas de las nuestras. Por ejemplo, debe estar limpia, privada y de fácil acceso. También tienen algunos requisitos basados en sus instintos de sobrevivencia innatos – debe de contener un sustrato sencillo de rastrillar y debe de ofrecer una salida fácil y rápida. Aunque nuestros animales domésticos viven en la seguridad y comodidad de nuestros hogares, desde su punto de vista estas consideraciones siguen siendo vitales a su bienestar. Estos instintos de sobrevivencia están preprogramados en el cerebro de tu gatito tal y como lo estaban en su ancestro, el Gato Salvaje de África del Norte, Felis Silvestres Libica, un gato que tenía acceso ilimitado a sustratos arenosos. Cubriendo sus desechos podía eludir ser detectado por sus presas o posibles depredadores. También estaba alerta al peligro de ser sorprendido en posición vulnerable así que la posibilidad de escape era una prioridad de vida o muerte.
¿Cómo se traduce todo esto para preparar la situación ideal de la caja de arena para gatos en tu hogar? Si lo vemos desde el punto de vista de tu gato, tomaremos las decisiones que estarán en armonía con la naturaleza básica del gato y optimizará la probabilidad que el gatito la encuentre aceptable. Todos los días aparecen nuevos productos sugiriendo que estos pueden quitar el lío, el olor y el trabajo del mantenimiento de la caja de arena. Para la mayoría de la gente el régimen del limpiado de la caja de arena es el aspecto más desagradable de la propiedad del gato. Fabricantes de arenas y cajas de arena capitalizan este hecho y ofrecen un arsenal confuso de productos dirigidos a hacer de esta tarea algo más agradable. Esto puede ser muy confuso para el bien intencionado pero no muy informado dueño de gatos. ¿Debe la caja de arena ser abierta o cerrada?, ¿la arena debe ser natural o con aroma?, ¿debe la arena ser aglutinante ó absorbente?
La toma de decisiones debe ser basada en que es lo más natural desde el punto de vista del gato. ¿Qué utilizaría el gatito si se encontrará fuera de casa? Buscaría un sustrato suave y rastrillable (p.e. tierra de jardín). No habría fragancias artificiales. Tendría suficiente espacio para realizar su ritual de oler, cavar, ponerse en cuclillas y girar. Un lugar limpio sería seleccionado cada vez –por lo menos 15cm separado de la última localización utilizada.
Ahora, ¿Cómo resolvemos estos requisitos dentro de casa? Iniciemos con la caja de arena. Seleccione una caja que sea por lo menos de 40cm x 55cm. Evite las cajas que tienen bordes que se inclinen hacia adentro-quitan mucho espacio interior y entorpecen la entrada del gato a la caja. Los lados pueden ser de 15cm de altura a menos que la caja sea para un cachorro o para algún gato discapacitado. Algunas de las mejores cajas de arena se pueden encontrar en las ferreterías bajo el nombre de “tinas de uso múltiple” . La gente cuyos gatos acostumbran tirar su desechos fuera de la caja o que se vuelan la caja por no inclinarse lo suficiente mientras orinan, han encontrado que una caja de almacenamiento larga, alta en los lados sin cubierta les funciona muy bien para contener el lío. Se puede hacer una entrada en el costado para permitir un fácil acceso.
Cajas de arena encapotadas o cubiertas son populares con los consumidores, pero si los gatos hicieran las compras, no las llevarían. Los humanos no queremos ver u oler lo que el gatito deja en la caja, y dicho sea de paso, tampoco el gatito. Las cajas cubiertas fuerzan al gatito a entrar a una tipo cueva estrecha que concentra los olores dando un efecto poco hogareño. Puesto que el sentido del olfato del gato es 14 veces más sensible que el nuestro, esto puede ser una razón para que el gatito salga en busca de un lugar para ir al baño más fresco- como una esquina del comedor. A diferencia de la caja cubierta, el comedor ofrece un área espaciosa y con potencial de escape. Esto es especialmente importante para familias con más de un gato en donde las emboscadas en la caja de arena son comunes.
Los conductistas de felinos acuerdan que el número ideal de cajas de arena en una casa es de una por gato más una. Así que aunque solo exista un gato en la casa, debe de haber dos areneros disponibles para el. Muchos gatos tienen un fuerte instinto para orinar en un área y defecar en otra. Los areneros no deben de colocarse juntos, sino deben estar en diferentes partes de la casa, preferiblemente en diferentes pisos. Para gente con poco espacio en casa, un arenero de esquina es muy eficiente para colocar otro arenero. Una vez que la localización de los areneros se ha determinado, no es prudente moverlos. Los gatos son muy orientados y continuarán visitando el área previamente utilizada. Las locaciones escogidas deben ser convenientes y amigables al gato. A los gatos les gusta observar a su alrededor mientras evacuan-especialmente la entrada del cuarto
Los gatos son casi neuróticos sobre su necesidad de sentirse a salvo y seguros mientras evacuan. Viven en un mundo sensorial totalmente separado del nuestro. Escuchan y huelen cosas que nosotros no escuchamos ni olemos. Son más sensibles a la vibración que nosotros. El más mínimo sonido o disturbio pueden convencer al gatito que su cuarto de baño ya no es seguro-el horno, la secadora, la lavadora, un trueno. Inclusive el perro de la casa puede poner nervioso al gato de utilizar su arenero.
La selección del sustrato apropiado y atractivo de la arena es alta en la prioridad de tu gato. Para que el gatito esté contento la arena debe ser absorbente, sin aroma (a los gatos el aroma les molesta), suave al tacto y conocida. En pruebas de preferencia la mayoría de los gatos prefieren la arena aglutinante sobre la no aglutinante.
Cuando sea tiempo de lavar el arenero, utilice agua caliente y líquido lava trastes. El uso de cloro u otros químicos potentes puede dejar un aroma en el arenero que podría repeler al gato. Aún después de una minuciosa limpieza, el gatito debe ser capaz de detectar su aroma particular. Esta es una pista importante para el gato la próxima vez que la naturaleza llame.
Para la mayoría de los gatos una profundidad de 7.5 cm es satisfactoria. Con esta cantidad de arena la orina usualmente no llega al fondo del arenero.
Alrededor del 80% de los problemas de higiene en casa son solucionados llevando a cabo estas recomendaciones de preparación, mantenimiento y localización del arenero. Sin embargo, es muy importante que el dueño de gatos no haga movimientos abruptos en las cosas que son familiares al gato. A los gatos no les gustan los cambios
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