Recuperado por sus dueños: resulta que tenía la costumbre de irse de perrillas por más trabas que le ponían, la última vez vino con un golpe que le dejó medio ciego, con lo que ahora lo daban por muerto, se han puesto muy contentos al enterarse de que Lucas (de 11 años) estaba vivo, esperemos que ahora castrado le pongan el chip y por lo menos si se pierde sea más fácil de dar con su familia, pero vamos, que ya está en su casita.