
Me parto. Qué buenas las fotos.
Desde luego los gatos son los reyes a la hora de encontrar escondites.
Cuando mis gatos eran pequeños, hubo un día que al volver a casa no los encontrabamos por ninguna parte. Nos volvimos locos buscando por toda la casa, hasta que se me salían las lágrimas de pura desesperación. Cuando fui a por una servilleta para limpiarmelas... ahi estaban los dos, durmiendo tan pichis en el servilletero. ¡Jamás se me hubiera ocurrido que estaban camuflados tan a la vista de todos!