Bueno, os cuento, Minerva ya está más grandecita y se defiende mejor cuando Medea se le tira encima como una leona. La cuestión es que aún las veo muy desigualadas en el juego y Minerva sale perdiendo y a veces pega unos gritos la pobre que pa qué... y no sé cuando dar el paso de dejarlas solas en casa. La situación actual es que cuando Ivan y yo estamos en casa pues estan sueltas juntas y revueltas, pero cuando nos vamos las separamos, ¿hacemos bien? Me da un poco de miedo dejarlas solas todavía, ya llevan tres semanas en esta situación, Medea pesa dos kilos doscientos y Minerva quinientos gramos, así que imaginar la diferencia... Pero lo más importante es que cada vez está la cosa mejor y yo más feliz de verlas juntitas y de tenerlas a mi lado. El dia de mi santo, San Andrés, me hicieron un regalo muy bonito mis gatitas, y es que hicieron lo que siempre pensaba yo como ideal, se vinieron al sofa conmigo a la hora de la siesta, y se durmieron una a un lado, otra en el otro, y yo en medio acostadito, y con una agradable sensación de felicidad me dormí también. Bonita estampa. Bonito regalo, jeje. Besitos gatunos para todos.