Ya la cosa está más que orientada a la amistad, o mejor dicho, a la hermandad, Medea lame a Minerva quien no se deja y Medea le obliga, jeje, a base de bocaditos, pero bueno, por algo se empieza, tiene buena intención, pero Minerva, escarmentada de los palizones que le da su hermana, pues claro, ya no se fia. Un beso de un papá felíz...
