Nariga tiene que ser una gata abandonada, de otra forma difícilmente podría ser tan cariñosa. En sus doce meses de vida resistió en la calle, alimentada por los trabajadores y trabajadoras de una conocida empresa de coches que llegaron a construirle una caseta donde resguardarse. Pero la calle no es sitio para nadie y Nariga buscaba a la gente. Quería atención, mimos y juegos. Ahora Nariga está ya a salvo a la espera de un hogar definitivo donde recuperar el tiempo perdido.
La leucemia felina no es contagiosa ni para personas ni para perros u otros animales. Sí para otros gatos, por eso no puede convivir con ellos, a no ser que también tengan la enfermedad
Tiene un añito y es negativa en inmuno.
Se entrega desparasitada, vacunada, esterilizada, con chip y contrato de adopcion, solo para Galicia.
www.ojatican.org
tl:670 953 709
ojatican@ojatican.org